Juán Bautista

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Juan Bautista, el ilusionista, el mago, el Maestro.

No solo tenia grandes poderes sobrenaturales, también gozaba de gran influencia entre algunos de sus seguidores y discípulos de gran posición social que ocupaban altos cargos en el gobierno de aquella época. Donde quizás sus pupilos ya conocían a través de sus enseñanzas la ciencia de la Alquimia.

Juan aprovechando esto y con la ayuda de alguien, se disfrazaba con frecuencia de soldado romano, de esta forma espiaba y se daba de cuenta de todo lo que estaba sucediendo en los palacios del imperio Romano.

Juan tenia especial predilección por una clase de casco donde podía ocultar su espesa cabellera, la cual cuidaba con gran esmero como si fuera en ella donde residiera su fuerza. Cuando Juan fue prisionero por Herodes fue tal vez una gran sorpresa para todo el mundo, pero es cuando Juan decide desaparecer para sus archienemigos los Romanos.

Tenia que parecer muerto y así no ser mas perseguido. Le es llevada una cabeza de alguien decapitado, la cual Juan empieza a trabajar mágicamente para que se parezca a la suya, esto lo hace en su propia celda.

Tiene que recibir ayuda de alguien con mucha influencia para tener las hierbas y utensilios requeridos para conservar el cráneo. Pero se necesitaba mostrar la cabeza decapitada y que se creyera que era la del Bautista.

Por lo tanto se contacta a una de sus discípulas que danzaba en ocasiones para Herodes la cual era sobrina de la amante del monarca al servicio de los Romanos, cuyo nombre era Salome.

La misión de Salome era bailar en una forma tan magistral que el rey se sintiera tan a gusto que le concediera a Salome un deseo. EL deseo era arriesgado por que seria la cabeza de Juan para que este disfrazado de soldado mostrara la cabeza ficticia en vez de la suya.

Era muy peligroso pero era la única salida para salvar a Juan de la prisión y tal vez la muerte.

Rosur