No vuelvas a tu hijo un malcriado

Es posible que un día le prohíbas hacer algo, pero al siguiente se lo permites como si nada…

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No todas las generaciones son iguales, más si nos guiamos por la crianza impartida por nuestros abuelos e, incluso, nuestros padres. Desde este punto de vista podríamos decir que los niños de hoy en día son extremadamente caprichosos y consentidos. Sin embargo, para impartir una buena educación no es necesario tener un duro brazo de hierro. Lo que debes hacer es conocer ante qué situaciones no ceder y no permitirle hacer todo lo que él quiera. Si quieres saber si estás cometiendo errores que harán de tu hijo un malcriado, te invitamos a leer este artículo.

Te culpas. En la mayoría de los hogares actuales, los padres trabajan demasiado y disponen de poco tiempo para pasar un rato agradable con sus hijos. Es en este momento en el que caen en el error de llenar ese vacío con bienes materiales y gustan de satisfacer todo lo que ellos les pidan.

No eres decidida. Es posible que un día le prohíbas hacer algo, pero al siguiente se lo permites como si nada. Esto, además de confundirlo en ocasiones, forma personas irrespetuosas, no solo en el núcleo familiar, sino también en el ámbito social, pues no toman en serio las normas y creen que están ahí de “adorno”.

Lo ayudas demasiado. “Cuando el infante se frustra, la mayoría de los padres se lanzan a ayudarlo a la primera” explica Gail Gross, especialista en educación infantil de Boston. Esta es otra forma de malcriarlos, ya que ellos terminan dependiendo de nosotros para todo: vestirse, bañarse, comer, etc. Lo mejor es dejarlo que él intente solo y animarlo a ser independiente.

Les das más de lo que tú misma tuviste. Seguramente durante tu infancia no pudiste tener las cosas que los niños de ahora tienen y es por eso que no quieres que tus hijos pasen por lo mismo y, sin dudarlo, les compras todo lo que quieran. Aunque esto signifique que te preocupas por su bienestar, también es contraproducente, ya que puede provocar que no se sientan satisfechos con lo que tienen.

Ves a tu hijo como perfecto. Hay padres que no saben cómo detener el mal comportamiento de sus hijos y para justificar aquello que hacen lo ven como algo tierno o divertido, pues es más fácil reaccionar así o dejarlo pasar que enfrentar el problema. Muchos de estos infantes terminan siendo delincuentes juveniles, irrespetando las propiedades privadas o públicas e infringiendo la ley de otras formas.

Es muy importante revisar cómo es nuestro comportamiento con nuestros hijos y cómo responden ellos ante ese estímulo. Mientras más pequeños son, más sencillo es corregir estas fallas y hacer de ellos un buen ejemplo para otros. Educa con base en los valores.

Fuente: serpadres.com
Imagen: pixabay_pezibear