Reflexiones_2

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Encerrado en esta cruz perfecta que es mi cuerpo, me hallo yo, la molécula divina.

Cuatro onzas de esplendor y pureza, desde este altar de gloria.

Soy la semilla del fruto sagrado que es mi cuerpo, mi casa y mi templo desde el cual auspicio, es mi envoltura.

Soy una estrella enana con la fuerza de diez mil soles. Ningún acto, ningún error, ni ninguna acusación exterior pueden quitarme la esencia de la cual estoy hecho, soy energía pura y sublime.

Llevo los recuerdos de todas mis visitas a este plano de existencia llamado Tierra. He sido mujer, he sido hombre, he sido preñado de vida y he fecundado vida.

Soy el enviado con la misión de reconocer su propia creación.

Soy la única razón por la cual estás vivo, pero no me reconoces.

Soy tu verdadero yo, soy tu verdadera fuerza.

Soy la molécula divina de Dios, soy tu propia energía.

Tu espíritu, yo soy.

Rosur