Tortura e Inmolación de Santa Lucia de Siracusa-Italia

“La perecedera y breve vida, el subseguir de situaciones imposibles difíciles de creer, han inmortalizado la historia de una mujer en la vida de la humanidad”…

Santa Lucia de Siracusa (283-304 d. C), S. IV, recurrencia 13 de Diciembre. Mártir cristiana durante la grande persecución declarada del emperador Diocleciano, es venerada y proclamada Santa, tanto de la iglesia Católica como  la doctrina ortodoxa y Luterana, siendo una de las 7 vírgenes mencionadas en el canon Romano. Considerada por los devotos “protectora de la vista”, de los ciegos, del oculista, del electricista, albañil y carestía. Invocada contra las enfermedades de los ojos como miopía y estigmatismo. 

Narra la historia y tradición; De una joven perteneciente a una distinguida familia cristiana de Siracusa-Italia, huérfana de padre a los 5 años, con una preparación no indiferente hacia la comunión y feligresa creyente de la fe de Jesucristo. Sin embargo, de acuerdo a los arbitrios de orden familiar, la joven fue comprometida a esposarse con un pagano. En cambio Lucia rechazaría el compromiso, por su firme decisión de consagrarse a Cristo, e igualmente su fuerte deseo de ayudar al necesitado y donar a los pobres su patrimonio. El pretendiente en cualidad de venganza por el rechazo, la denuncia como cristiana, dado el decreto de persecución que había impuesto el emperador Diocleciano. Lucia en tanto, rechaza renuente la orden de sacrificarse a los dioses paganos, proclamándose cristiana. Amenazada entonces a ser conducida a un prostíbulo, por lo cual ella responde, “el cuerpo se contamina solo si el alma lo consiente”, de todos modos fue obligada a la fuerza, pero según narra la tradición, se desenlaza un evento inverosímil.  Fruto y  consecuencia de la impune orden es  imposible moverla, ni con diez hombres ni con bueyes obtenían moverla del sitio.

Acusada de brujería, entonces fue embadurnada de aceite puesta sobre leños y ramas, para torturarla con fuego…pero las llamas no la tocaron…debido al inimaginable acontecimiento, la colocaron de rodillas y le incrustaron un puñal en la garganta, dando fin a su vida a una edad limitadamente corta, poseía en ese entonces 21 años. 

Sucesivamente, fue proclamada la caída del emperador Diocleciano, durante el asedio a la mártir. La historia describe también, un aspecto proclive de Santa Lucia con fundamentos poco acertados, sobre la excavación de los ojos de la santa si fue ella misma, o los mercenarios autores de este último ultrajo. Es debido a este particular que Santa Lucia fue anunciada Santa, “Protectora de la vista”.

En el Arte; debido a la gran devoción nutrida desde inicios de los primeros siglos hacia Santa Lucia, existen preciosas obras de Arte tanto en Italia como en Europa  realizadas magistralmente sobre ella. Con un elemento significativo que acompañan la imagen tales como la palma, ojos sobre un plato, la flor del lirio, el libro de los evangelios, velón encendido, puñal. La obra de Caravaggio “el Sepelio de S. Lucia” (1608), conservada en la iglesia de Santa Lucia en la Abadía-Plaza del Duomo de Siracusa, glorifica el momento de  pasión y muerte de la Virgen. Francesco del Cossa (1436-1473), pintor por excelencia de la escuela de Ferrara-Italia, realiza una de las figuraciones más notables, conservada en la National Gallery of Art de Washington. El lienzo exalta la gloria fulgurante de Santa Lucia, predominando con grandioso acierto, una composición refinada de una figura solemne, introduciéndonos a observar a través de la sensibilidad del autor, su creación en los puntos más claves. La Santa sostiene en mano la palma del martirio y en la otra sostiene sus ojos suspendidos acompañados de una sutil ramita, la naturalidad y perfecta anatomía de sus manos, el gesto de los dedos meñiques alzados, el pañuelo al cuello, son particulares que representan sin duda el conocimiento de la escuela Ferrarés. 
La figura de S. Lucia, en el curso de 17 siglos ha sido fuente de inspiración, no solo a nivel religioso y teológico, sino de igual forma en la literatura culta, tradicional y popular conservando siempre el contexto de culto divino, que la mártir de Siracusa forjó. Es así que en la Divina Comedia, Dante Alighieri en forma de agradecimiento, en uno de sus pasajes introduce alegorías por la gracia concedida de la Santa, cuando sus ojos atravesaban una peligrosa alteración debido a las prolongadas horas de lectura. De igual modo el poeta García Lorca ha dedicado un poema a S. Lucia, titulado “Santa Lucia y San Lázaro”, exaltando en sentido figurado los ojos”.

Autor: Maria Enid Fuentes
Fuentes: it.wikipedia.orges.wikipedia.org/wiki, Revista Bell’Italia/estampa/N. 409-05-2020/editoriale Mondadori
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