Pensamientos Rosur – # 057 —

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Era la voz que clamaba en el desierto,  pero tenía tanto eco, que las almas sedientas iban a verlo a la rivera de un rio. Sus vestiduras fueron pieles de camello. Semejaba al cazador, ese que llamaban: Orión.

Sangre  real era su estirpe, pero era tan sencillo que sólo se hacía llamar por el nombre de: Juan. Su misión era el despertar en conciencia a todo aquellos que lo oyeran.

Excéntrico para muchos, por su aspecto, pero su palabra era audaz y  llegaba a los espacios más recónditos del ser que le escuchaba. Su cinto era de cuero, con tres piedras incrustadas como soles, y el agua que vertía en las fontanelas de las multitudes, simbolizaba el despertar de las conciencias.

Rosur.