Este hombre del casino provinciano
que vio a Carancha recibir un día,
tiene mustia la tez, el pelo cano,
ojos velados por melancolía;
bajo el bigote gris, labios...
«
Tú, viajero del tiempo y del espacio, que en tu recorrido vas asimilando poderes extraños, sencillamente extraordinarios, tan imperceptibles como el viento.
Tu que andas...