La Ansiedad

Un breve recuento de la sintomatología, sus desencadenantes y principales pasos para el inicio de su tratamiento

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Las experiencias que tenemos en nuestra cotidianidad, nos ayudan a generar nuevas conexiones cerebrales que permiten recordar sucesos y afrontarlos posteriormente con mayor facilidad, (lo que le denominamos aprender), pero cuando esta capacidad de defensa/aprendizaje se convierte en “patología” pueden desencadenar crisis que pueden llevarnos a la pérdida de la cordura o aún peor, sentir que se está al borde de la muerte. Por ello deberás tener presente los siguientes tres pasos principales para empezar a tratar la ansiedad.

Todos los seres humanos hemos pasado por episodios de ansiedad, este hace parte de nuestra naturaleza biológica, sentimientos de miedo, alteraciones en nuestro pulso o respiración, son algunas de las respuestas a un episodio critico o traumático en nuestra vida, el ser humano posee un excelente mecanismo de defensa psicológica que le permite gestionar los episodios vividos entre ellos encontramos la negación, la fantasía, el aislamiento, la compensación entre otros, que nos sirven para disminuir el sufrimiento por el que estemos pasando en un momento determinado.

Hoy en día esta de moda decir que estamos padeciendo de ansiedad, pero en realidad sabes de que trata la ansiedad como patología, primero entender que encontramos varios tipos de ansiedad, relacionado con los miedos a las arañas, a la oscuridad, a la lluvia, a estar solo, a estar muy acompañado, a salir, a hablar en público.  Se convierte en patológico cuando nos impide realizar nuestras actividades diarias, cuando “evitamos” hacer cosas o pasar por sitios específicos o estar solos, cuando dejamos de dormir adecuadamente, empezamos a alimentarnos a deshoras, o cuando preferimos no salir por miedo, etc. 

Fisiológicamente nuestro cuerpo reacciona a un estado de alerta para capacitarnos o alistarnos para la acción, pero si, continuamente lo mantenemos excitado con pensamientos recurrentes de miedo, todo el sistema entra continuamente  en pánico, empezamos a sufrir de problemas fisiológicos como el aumento del ritmo cardiaco, agitación respiratoria, nuestro sistema nervioso se pone en alerta y empieza a segregar hormonas como adrenalina y cortisol, que en un evento normal el cuerpo volvería a la clama pero en este caso al no ser superada la situación y por el contrario volverse repetitiva, esta respuesta se intensifica, por lo que a largo plazo puede inhibir las capacidades de la persona.

Entendido esto entonces usted se preguntará ¿Por qué se produce la ansiedad patológica? La respuesta está, en que en la mayoría de los casos se debe al mal manejo de los miedos en etapas tempranas del desarrollo, es normal que cuando somos niños tengamos miedos, este hace parte de nuestro crecimiento, pues es como se explica al inicio del texto, el ser humano es el resultado de sus aprendizajes, las experiencias forman gran parte del adulto que somos, cuando no han sido bien gestionados estos miedos, es posible que por alguna circunstancia o hecho traumático, como por ejemplo un accidente, el adulto logre desencadenar algún tipo de patología relacionada con la ansiedad.

Pero que podemos hacer para tratar o mejorar esta situación, a continuación, te daré algunos pasos para disminuir los síntomas de la ansiedad, no sin antes recomendar la visita a un psicólogo él, ayudará a mejorar esta condición y llegar a sanar la sintomatología, aun cuando lo anterior dependerá de todo un proceso donde acorde con las capacidades de respuesta y gestión de las situaciones de cada persona así, se podrá ir generando un progreso en un corto o largo plazo.

Cuando se habla de tratamientos psicológicos el primer paso siempre estará en “aceptar” que tenemos o poseemos esa dificultad, entender la enfermedad consultar y entender que es lo que me está produciendo los ataques de pánico será siempre el paso principal.

El segundo paso es aprender a respirar, consultar y aprender diferentes tipos de “respiración” es lo mejor que puedes hacer cuando tenemos miedo lo primero que agitamos es la respiración, así que tomar conciencia de nuestra respiración ayudara a bajar índices de adrenalina y cortisol de nuestro cerebro.

Tercer paso, tomar conciencia de lo que nos produce miedo y empezar a “afrontar” si seguimos evitando las situaciones lo que lograremos es que el temor se apodere cada vez más de nuestros sentidos, es preciso armarse de valor, este es un proceso que se debe hacer de manera progresiva y en compañía de un profesional, muy seguramente un psicólogo estará dispuesto a acompañarle con espada y escudo hacia el afrontamiento de todos estos temores.

Cuando se logra entender que los monstruos solo existen en nuestra cabeza, que es usted el que le hace grandes o pequeños con su pensamiento, anímese a afrontarlos y vera como su capacidad mental los doma, los minimiza y usted será liberado.

Autor: Helen Garcia Herrera
Psicóloga Colegiada T.P N° 157349 
Inspirada en la problemática de una gran amiga
Fuente: fundacioncadah.org 
Imágenes: pixabay.com/nandhukumarpixabay.com/mprietoupixabay.com/blende12 
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